En un armario de cultivo de marihuana la extracción no es un accesorio: es el sistema que renueva el aire, se lleva el calor del LED y arrastra la humedad y el olor fuera del espacio. Sin embargo, en cuanto empiezas a buscar te encuentras con nombres que se solapan y confunden: extractor en línea, helicoidal, tubular, axial, tipo ovni. Todos se montan en conducto y todos mueven aire, pero no todos hacen lo mismo ni sirven para el mismo armario. La diferencia real está en la presión y en el caudal, y elegir mal es la vía rápida a un armario recalentado. En IWannaGrowShop tienes un catálogo de extractores tubulares, helicoidales, tipo ovni, regulables y con sonda, con caudal y diámetro bien indicados en cada ficha para comparar con criterio antes de decidir.
- Qué significa realmente «en línea» y por qué el nombre confunde
- Extractor helicoidal: mover mucho aire con muy poca presión
- Extractor en línea tubular: la turbina que sí trabaja con filtro
- Diferencias clave, de un vistazo
- Cuánto caudal necesita tu armario
- Qué conviene en cada tamaño de armario
- El helicoidal como intractor: el tándem perfecto
- Ruido y regulación fina
- Cómo elegir sin equivocarte
Qué significa realmente «en línea» y por qué el nombre confunde
«En línea» describe dónde va montado el extractor: dentro del conducto, en la propia línea de ventilación, y no en la pared como un ventilador de habitación. Es una posición de montaje, no una tecnología concreta, y precisamente por eso bajo esa etiqueta conviven aparatos muy distintos: los helicoidales de aspas axiales y las turbinas tubulares de álabes mixtos. La diferencia de prestaciones es enorme. Un helicoidal de 100 mm mueve 107 m3/h, mientras que un tubular del mismo diámetro puede superar los 250 m3/h. Mismo diámetro, mismo montaje, resultados opuestos. Entender esto es la mitad del artículo.
Extractor helicoidal: mover mucho aire con muy poca presión
El helicoidal es un ventilador axial: un aspa helicoidal girando dentro de un tubo corto. Consume poquísimo, es pequeño, ligero y muy silencioso, y su precio es el más bajo del catálogo. El modelo de 100 mm rinde 107 m3/h con apenas 14 W y 36 dB, y la gama se completa con versiones de 125 mm (200 m3/h) y 150 mm (275 m3/h), igual que la serie VK01 de Vents con 107, 190 y 305 m3/h.
Su punto fuerte es la renovación de aire pura, sin obstáculos que frenen el flujo. Su límite aparece justo cuando le pones resistencia delante: un filtro antiolor o un conducto largo con curvas le hacen perder buena parte de su caudal. Por eso brilla como intractor, como refuerzo en circuitos largos de ventilación y como extractor en armarios pequeños de mantenimiento o de madres, donde no hay que pelear con un filtro.
Extractor en línea tubular: la turbina que sí trabaja con filtro
Cuando hablamos de «en línea» en el sentido más útil para un cultivo, nos referimos a esto: turbinas tubulares de álabes mixtos, diseñadas precisamente para vencer presión. Mantienen el caudal aunque haya filtro de carbón, codos y metros de conducto por medio. En el catálogo hay desde un VK 100 de 250 m3/h hasta un VK 150 UN de 495 m3/h, pasando por modelos de dos velocidades de 145-187 m3/h y 405-520 m3/h, y por opciones tipo ovni con sonda de temperatura y control automático de revoluciones de 400 y 800 m3/h.
Es la opción que conviene en la mayoría de armarios de cultivo de marihuana con filtro antiolor, porque es la única que garantiza que el aire se renueve de verdad cuando el circuito presenta resistencia. Su construcción es más robusta, su motor está pensado para trabajar horas y horas y su precio sigue siendo contenido para lo que ofrece.
Diferencias clave, de un vistazo
| Característica | Helicoidal | En línea tubular / ovni |
|---|---|---|
| Tipo de ventilador | Axial | Álabes mixtos / turbina |
| Caudal habitual | 107 – 305 m3/h | 250 – 800 m3/h |
| Presión | Baja | Alta |
| Filtro antiolor | Pierde mucho caudal | Trabaja con normalidad |
| Ruido | Muy bajo | Bajo, reducible con caja |
| Precio | El más económico | Medio-alto |
| Uso ideal | Intracción, refuerzo, armarios pequeños | Extracción principal con filtro |
Cuánto caudal necesita tu armario
El cálculo es sencillo: volumen del armario (largo x ancho x alto) multiplicado por 50 renovaciones por hora. Un armario de 120x120x200 son 2,88 m3, y 2,88 x 50 da 144 m3/h de base. A partir de ahí se añade margen por el filtro, la longitud del conducto y el calor que genera el LED. Un 80×80 pide alrededor de 128 m3/h de base, un 100×100 unos 160 y un 150×150 más de 300. Si el armario está en una habitación calurosa, redondea siempre hacia arriba.
Con esos números en la mano, un helicoidal de 200-275 m3/h cubre un armario pequeño sin filtro, mientras que un tubular de 250-400 m3/h es el punto dulce para armarios de 80×80 a 120×120 con filtro de carbón. Esa es, en una frase, la respuesta a la pregunta del título.
Qué conviene en cada tamaño de armario
En un 60×60 o en un armario de madres, un helicoidal de 100 o 125 mm cumple como extractor y otro igual como intractor: ligero, silencioso y barato. En un 80×80 o un 100×100, un tubular de 100-125 mm con 250-365 m3/h acompañado de filtro es la combinación redonda. En un 120×120, un tubular de 125-150 mm de 365-495 m3/h o un ovni regulable dan margen de sobra. Y en un 150×150 o una sala completa, toca tubular grande, ovni de 800 m3/h o caja insonorizada, siempre con conducto sellado.
El helicoidal como intractor: el tándem perfecto
En armarios sellados, la extracción necesita entrada de aire. Un helicoidal pequeño como intractor activo equilibra la presión interior, aporta aire fresco y evita que la lona se chupa hacia dentro. Es barato, silencioso y se regula con un variador a muy pocos vatios. Muchos cultivadores veteranos usan exactamente esa fórmula: helicoidal para meter aire, tubular para sacarlo. Es el reparto perfecto entre caudal y presión, y cada aparato trabaja donde es bueno.
Ruido y regulación fina
Los helicoidales son los más silenciosos por diseño, casi inaudibles. En los tubulares, el ruido se domina con cajas insonorizadas, tubo flexible insonorizado y variadores de velocidad que bajan las revoluciones por la noche. Los ovni con sonda permiten ajustar las revoluciones automáticamente según la temperatura del armario: más caudal cuando el ambiente aprieta, menos cuando ya está estable. Eso se traduce directamente en menos ruido, menos desgaste y un consumo eléctrico más bajo.
Cómo elegir sin equivocarte
Primero calcula el caudal de tu armario. Segundo, decide si vas a usar filtro antiolor: si la respuesta es sí, el camino es tubular. Tercero, ajusta el diámetro para que encaje con tu conducto y con los puertos del armario. Y cuarto, valora el ruido y la regulación según dónde esté montado. Con esas cuatro decisiones resueltas, acertar con el extractor deja de ser una lotería y se convierte en una compra meditada. En I Wanna Grow Shop encontrarás todo el catálogo a precios ajustados, con envío rápido y discreto desde España, semillas de regalo en cada pedido y asesoramiento para darte el diámetro y el caudal que encajan en tu espacio. Un armario bien ventilado es un armario que crece rápido, sin calor y sin olor.
